Japón por primera vez: la guía para viajeros latinoamericanos que no saben por dónde empezar

Templo japonés junto a un lago entre cerezos en flor en primavera
Imagen ilustrativa.

Por qué Japón es diferente a cualquier otro destino

Japón no se parece a ningún otro lugar. Es un país donde conviven rascacielos llenos de luces de neón y templos de madera con siglos de historia, trenes que llegan al segundo y jardines diseñados para la contemplación, máquinas expendedoras en cada esquina y ceremonias del té que se mantienen casi intactas. La limpieza, el orden, la seguridad y la amabilidad de su gente impresionan a todos los que lo visitan.

Para un viajero latinoamericano, Japón puede parecer intimidante: está lejos, el idioma es muy distinto y las costumbres también. Pero la realidad es que es uno de los países más fáciles y seguros para viajar, con señalización en inglés en el transporte, un sistema de trenes impecable y una cultura de servicio que hace que todo funcione.

En esta guía te explicamos qué ver en tu primer viaje, cómo moverte, qué reglas de etiqueta conviene conocer, qué documentos necesitas y cuándo ir.

Tokio: Shinjuku, Shibuya, Akihabara, Harajuku y Asakusa

Tokio es una de las ciudades más grandes del mundo y, más que una ciudad, es un conjunto de barrios con personalidad propia. Dedícale al menos cuatro días.

Shinjuku

Rascacielos, luces de neón y una de las estaciones de tren más concurridas del planeta. Desde el mirador gratuito del Gobierno Metropolitano, en días despejados, se ve el monte Fuji. De noche, los callejones de Omoide Yokocho y Golden Gai, con pequeños bares de pocas sillas, son imperdibles. El parque Shinjuku Gyoen es uno de los mejores para ver los cerezos.

Shibuya

El famoso cruce peatonal donde miles de personas atraviesan la calle al mismo tiempo, la estatua del perro Hachiko y miradores modernos como Shibuya Sky, con vista de 360 grados sobre la ciudad.

Akihabara

El paraíso del anime, el manga, los videojuegos y la electrónica. Tiendas de varios pisos, salas de juegos arcade y cafés temáticos.

Harajuku

La calle Takeshita es el epicentro de la moda juvenil más extravagante, con crepes y tiendas de colores. A pocos pasos, el santuario Meiji, rodeado de un bosque, ofrece un contraste de calma total.

Asakusa

El Tokio tradicional: el templo Senso-ji, el más antiguo de la ciudad, con su enorme farol rojo en la puerta Kaminarimon y la calle de tiendas Nakamise. Desde aquí se ve la Tokyo Skytree.

Kioto y los templos

Kioto fue la capital imperial durante más de mil años y conserva cientos de templos, santuarios y jardines. Es el corazón cultural de Japón y merece al menos tres días.

  • Fushimi Inari: miles de puertas torii de color bermellón que suben por la montaña. Ve muy temprano para fotografiarlas sin gente.
  • Kinkaku-ji: el Pabellón Dorado, cubierto de pan de oro y reflejado en un estanque.
  • Kiyomizu-dera: un templo de madera sobre una gran plataforma con vista a la ciudad, rodeado de las callejuelas tradicionales de Higashiyama.
  • Arashiyama: el famoso bosque de bambú, el templo Tenryu-ji y el parque de monos.
  • Gion: el barrio de las geishas, con casas de té de madera. Respeta a las geiko y maiko: no las detengas ni las fotografíes sin permiso, y no entres a callejones privados.

Desde Kioto, una excursión de medio día a Nara permite conocer el templo Todai-ji, con su gran Buda de bronce, y el parque donde los ciervos se acercan a los visitantes.

Osaka: la ciudad que come

Los japoneses dicen que en Osaka se practica el kuidaore: comer hasta caer. Es una ciudad alegre, ruidosa y gastronómica, a solo quince minutos de Kioto en tren bala.

  • Dotonbori: la calle junto al canal con los carteles luminosos gigantes y decenas de puestos de comida callejera.
  • Qué probar: takoyaki, bolitas de pulpo; okonomiyaki, una especie de tortilla a la plancha; kushikatsu, brochetas apanadas; y el mercado de Kuromon para mariscos frescos.
  • Castillo de Osaka: rodeado de murallas y jardines, muy bonito en temporada de cerezos.
  • Universal Studios Japan: con el área de Super Nintendo World, muy popular entre los viajeros jóvenes.

Osaka es además una excelente base logística: su aeropuerto de Kansai tiene buenas conexiones internacionales, lo que permite llegar por Tokio y salir por Osaka sin devolverte.

El monte Fuji

El símbolo de Japón es un volcán casi perfecto de 3.776 metros. Verlo depende mucho del clima: suele esconderse entre las nubes, sobre todo en verano. Las mañanas despejadas de otoño e invierno son las de mejor visibilidad.

  • Kawaguchiko: uno de los cinco lagos al pie del Fuji, con vistas clásicas, la pagoda Chureito y alojamientos tradicionales con baños termales.
  • Hakone: zona de aguas termales a poco más de una hora de Tokio, con un circuito que combina tren de montaña, teleférico sobre un valle volcánico y un barco en el lago Ashi, con el Fuji de fondo.
  • Subir al Fuji: la temporada oficial de ascenso va aproximadamente de julio a principios de septiembre, con reglas de acceso y registro en algunas rutas. Fuera de esa temporada no se recomienda.

Dormir una noche en un ryokan, una posada tradicional con habitaciones de tatami, cena de varios tiempos y baño termal (onsen), es una de las experiencias más especiales del viaje.

El tren bala y el JR Pass

El Shinkansen, el tren bala japonés, conecta las principales ciudades a gran velocidad, con una puntualidad legendaria. El trayecto Tokio–Kioto toma alrededor de dos horas y cuarto en los trenes más rápidos.

¿Conviene el JR Pass?

El Japan Rail Pass es un pase para extranjeros que permite viajes ilimitados en la red de Japan Railways durante 7, 14 o 21 días. Desde el aumento de su tarifa en 2023, ya no siempre compensa: si tu itinerario es solo Tokio–Kioto–Osaka con regreso a Tokio, comprar los billetes por separado puede salir mejor. Vale la pena cuando haces muchos trayectos largos en pocos días. Además existen pases regionales, más económicos, para zonas específicas como Kansai o el centro del país. Al cotizar comparamos ambas opciones para tu itinerario.

Transporte en las ciudades

Para metros y buses, usa una tarjeta recargable tipo Suica, Pasmo o ICOCA, o su versión en el celular. Se usan también en tiendas de conveniencia y máquinas expendedoras. Los trenes urbanos en hora pico están muy llenos: si viajas con maletas, considera el servicio de envío de equipaje entre hoteles, muy común en Japón.

Cultura y etiqueta japonesa

  • No se deja propina. Puede incluso considerarse ofensivo; el buen servicio está incluido.
  • Silencio en el transporte: no se habla por teléfono en los trenes y se conversa en voz baja.
  • Zapatos: se quitan al entrar a casas, ryokan, algunos templos y restaurantes tradicionales. Lleva medias en buen estado.
  • Basura: hay muy pocas canecas en la calle; lleva una bolsa y bota la basura en el hotel.
  • No se come caminando en la mayoría de los lugares: se consume junto al puesto o la máquina donde se compró.
  • Onsen: se entra desnudo después de ducharse, y algunos establecimientos no admiten tatuajes o piden cubrirlos.
  • Efectivo: aunque cada vez se aceptan más las tarjetas, algunos restaurantes pequeños y templos solo reciben yenes en efectivo.
  • Fila y orden: se hace fila para todo, incluso para subir al tren, en las marcas del andén.

Visa para colombianos y cómo llegar

A diferencia de otros países latinoamericanos como México, Chile, Argentina, Uruguay o Brasil, cuyos ciudadanos están exentos de visa para estancias turísticas cortas, los colombianos necesitan visa para viajar a Japón. Se tramita ante la Embajada del Japón en Colombia, que publica la lista de documentos requeridos, entre ellos el itinerario del viaje, reservas y soportes de solvencia. Tramítala con anticipación, antes de pagar tiquetes y hoteles no reembolsables.

Los requisitos y procedimientos cambian. Verifica la información vigente en el sitio oficial de la Embajada del Japón en tu país y en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón antes de viajar.

Vuelos

No hay vuelos directos desde Colombia. Las rutas habituales conectan a través de Estados Unidos, México, Canadá o Europa, y el viaje total suele superar las 24 horas. Si conectas por Estados Unidos o Canadá, recuerda que necesitarás la visa o autorización correspondiente de ese país, incluso si solo estás en tránsito.

Mejor época: cerezos en marzo-abril y momiji en noviembre

  • Primavera (finales de marzo a abril): la temporada de los cerezos (sakura), la más famosa y concurrida del año. La floración dura pocos días en cada ciudad y su fecha varía según el clima. Hay que reservar con muchos meses de anticipación.
  • Otoño (mediados de noviembre a inicios de diciembre): el momiji, cuando los arces se tiñen de rojo y naranja. Kioto está en su máximo esplendor y el clima es muy agradable. Para muchos, la mejor época.
  • Verano (junio a agosto): temporada de lluvias en junio y calor húmedo en julio y agosto, con festivales y fuegos artificiales.
  • Invierno (diciembre a febrero): frío y seco, con cielos despejados ideales para ver el Fuji, iluminaciones navideñas y nieve en el norte, como en Hokkaido.

Evita, si puedes, la Golden Week (finales de abril e inicios de mayo) y el Obon (mediados de agosto), cuando los japoneses viajan en masa. Para un primer viaje recomendamos entre doce y quince días: Tokio, Hakone o Kawaguchiko, Kioto, Nara y Osaka.

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